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Qué hacer cuando se falta

Si cuando es tentado cae en algún defecto, gima y suspire, más no desmaye, aunque acaso caiga cien veces y aunque sea millares de veces al día. LLame a Dios y dígale: "¡Ay, Dios mío, cuan miserable pecador soy, pues todavía viven en mí los vicios! ¡Oh, cuan flaco y deleznable me hallo! porque yo pensaba que ya del todo estaba mortificado, y he aquí que siento otra vez grave contradicción y rebeldía, otra vez estoy lastimado; otra vez caí, empero no desespero, Señor, de tu piedad, ni desesperaré jamás ayudándome tú. Ten misericordia de mí y ayúdame, que por tu amor estoy dispuesto para dejarme a mí mismo otra vez y todas mis cosas y, en efecto, las dejo"

 

Ore de esta manera y tenga buen ánimo. No imagine que desagrade a Dios porque todavía es imperfecto, al contrario, le es muy agradable si de corazón y con toda diligencia procura ser más perfecto, y si muriere con semejantes disposiciones, será bienaventurado.