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Beneficios del Rosario

Sor Lucía, de Fátima, dice:

 

"Mire padre que la Santísima Virgen, en estos últimos tiempos en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario. De tal manera que ahora no hay problema, por más difícil que sea, sea temporal o sobre todo espiritual, sea que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias, del mundo o comunidades religiosas, o a la vida de los pueblos y naciones; no hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario. Con el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas".

 

Según San Luis María Grignon de Montfort, el Rosario:

 

- Nos enriquece con gracias y méritos.

- Purifica nuestras almas del pecado.

- Nos proporciona con qué pagar nuestras deudas con Dios y con     los hombres y nos consigue de Dios toda clase de gracias. 

- Nos eleva gradualmente al perfecto conocimiento de Jesucristo.

- Nos aviva el amor de Jesucristo.

- Nos permite vencer a nuestros enemigos.

- Nos facilita la práctica de las virtudes.

 

Promesas que la Virgen María reveló a Santo Domingo de Guzmán:

  1. A todos los que recen devotamente mi Rosario, prometo mi protección especial y muy grandes gracias.
  2. El que persevere en el rezo de mi Rosario recibirá alguna gracia insigne.
  3. El Rosario será una defensa muy poderosa contra el infierno; destruirá los vicios, librará del pecado, disipará las herejías.
  4. El Rosario hará florecer las virtudes y las buenas obras y obtendrá a las almas las más abundantes misericordias divinas. Sustituirá en los corazones el amor del mundo por el amor de Dios y los elevará al deseo de los bienes celestiales y eternos. ¡Cuántas almas se santificarán por ese medio!
  5. El que se confíe en mí con el Rosario no perecerá.
  6. El que rece devotamente mi rosario, meditando sus misterios, no se verá oprimido por la desgracia. Si es pecador se convertirá. Si es justo crecerá en gracia y tendrá la recompensa de la vida eterna.
  7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los sacramentos de la Iglesia.
  8. Los que recen mi Rosario encontrarán durante su vida y en la hora de la muerte la luz de Dios, la plenitud de sus gracias y participarán de los méritos de los bienaventurados.
  9. Libraré muy pronto del purgatorio a las almas devotas de mi Rosario.
  10. Los verdaderos hijos de mi Rosario gozarán de una gran gloria en el cielo.
  11. Lo que pidáis mediante mi Rosario, lo obtendréis.
  12. Los que propaguen mi Rosario serán socorridos por mí en todas sus necesidades.
  13. He obtenido de mi Hijo que todos los miembros de la Cofradía del Rosario tengan por hermanos durante la vida y en la hora de la muerte a los santos del cielo.
  14. los que rezan fielmente mi Rosario son todos mis hijos muy amados, hermanos y hermanas de Jesucristo.
  15. La devoción a mi Rosario es una gran señal de predestinación.